Paso a paso de la restauración de las andas del Gran Poder

Hace poco se dio a conocer el paso de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder restaurado, aquí le ofrecemos todos los pasos que siguieron los especialistas del IAPH para acometer dicha restauración:

1. Un lenguaje común. El equipo técnico de profesionales de 20 disciplinas diferentes estableció una nomenclatura común para referirse a los elementos del paso, pues al tratarse de una obra compleja, compuesta por una estructura -la canastilla- a la que se adosan 30 esculturas y 8 cartelas con relieves, era fundamental que todos los técnicos implicados en el proyecto tuvieran una referencia clara de cada elemento.

2. Diagnóstico de la obra. A su llegada al IAPH, el deterioro de la pieza era manifiesto aunque estructuralmente el conjunto del paso no corría riesgos inminentes. Recuperar, limpiar, consolidar, sanear daños de anteriores intervenciones, reintegrar y proteger, todo ello siempre desde la mínima intervención, ha sido el hilo conductor del proyecto. Preservar la estructura y talla de la canastilla ha sido uno de los trabajos más minuciosos del proceso conservativo, ya que eran numerosas las fisuras que le restaban resistencia. El IAPH ha desarrollado también iniciativas de conservación preventiva -como el control de las medidas medioambientales (humedad y temperatura)-, que, sin limitar el uso del paso, palien posibles afecciones sistemáticas.

3. Consolidar la estructura. Las operaciones de consolidación estructural del soporte han consistido en la fijación y sellado de fisuras y el ensamblado de piezas mal ajustadas y niveladas. Se han eliminado clavos y tornillos que se habían colocado en intervenciones antiguas de forma inadecuada y una tela roja que forraba el interior de la canastilla, que desvirtuaba el valor de transparencia de la estructura al impedir el juego barroco de luces y sombras.

4. Sustitución de anclajes. El sistema de sujeción de los claveles mediante los rollos de fibra vegetal de enea, fijados con clavos a la superficie del paso, constituía un depósito de suciedad, microorganismos y humedad, por lo que se ha optado por colocar un molde con planchas de poliolefina expandida atornillada, reversible y sustituible cada 5 ó 6 años.

5. Limpieza de la policromía. Se han eliminado las capas de protección no originales que tenía la superficie, como los barnices alterados y desigualmente repartidos. Se han eliminado repintes y dorados puntuales que estaban alterados cromáticamente y que no se ceñían a las pérdidas policromas. También se han eliminado restos de adhesivos, gotas de cera y otros depósitos superficiales.

6. Reintegración de color y dorado. El tratamiento de reintegración del color que se ha planteado tiene la finalidad de dar unidad al conjunto, sin aportar a la obra reposiciones cromáticas innecesarias. La reintegración de la capa de color y dorado se ha realizado con algunas variantes dependiendo de las características técnicas y formales del área a reintegrar. Como protección final, a la película pictórica y al dorado se les ha aplicado una capa de protección superficial que respeta el acabado de las diferentes técnicas policromas presentes en el paso.

7. Nueva tarima de cedro. Ha sido necesario realizar una nueva tarima que cerrase la canastilla, dado que la anterior, de pino, estaba en muy mal estado. Esta tarima, ahora en cedro como la canastilla, sirve para anclar la imagen, los faroles y ángeles.

Fuente: elrinconcitocofrade

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