Restaurada la Toca de Sobremanto de la Macarena, donada en 1950 por Juanita Reina

La célebre Toca, riquísimamente bordada en oro, plata y sedas a realce sobre malla artesanal, presenta un diseño simétrico, basado en motivos esencialmente vegetales, que se expande a partir de la Corona.

En la zona periférica, antes del galón y la blonda, luce una cenefa con bordados de
mayor tamaño, a modo de cartelas, en la que se alternan jarras de flores con símbolos marianos, cristíferos, pasionistas y pontificios, rematados con coronas. En una de ellas, situada en la parte central inferior, se muestran enlazadas las iniciales de la donante, JR.

La pieza está rematada perimetralmente por un galón y una blonda con decoración en forma de concha, realizada con la técnica de bolillos.

Además de su riqueza ornamental, exhibe una variadísima  gama de puntos y
técnicas (setillos, cartulina, hojillas…) y materiales (giraspe, sedas, cordoncilllo, hojilla, canutilllos, brizcado, torzal, moteado, muestra, lentejuelas y pedrería).

Una desafortunada restauración anterior, en la que se realizó una limpieza altamente abrasiva, había provocado el ennegrecimiento casi absoluto de los materiales y, lo que es aún más grave, la eliminación del baño de oro de los hilos metálicos y la decoloración de los de seda, pérdiendose de manera irreversible el contraste cromático entre el oro, la plata y las sedas de colores.

Este deterioro, unido a las pérdidas, lagunas y deformaciones de malla y blonda, originadas por el uso y las tensiones y movimientos naturales de los materiales, así como diversos descosidos y desprendimientos de lentejuelas y piedras semipreciosas, mantenía en desuso tan original y  emblemática pieza desde hace más de una década.

Ante este estado de deterioro, y habida cuenta el alto valor artístico y sentimental de la obra, la Junta de Gobierno decidió acometer su restauración con criterios meramente conservativos, descartando la reposición o cambio de materiales que alteraran la integridad física de la misma.

No se ha querido devolver a la prenda su aspecto originario, para lo que hubiera sido necesario sustituir malla, bordados y blonda, es decir, hacer prácticamente una réplica, posibilidad que siempre estará abierta. De lo que se trataba era de limpiar, fijar y consolidar para el futuro la Toca original.

A tal fin, la Hermandad encargó el trabajo a Mª Gema Pérez Morales, Lourdes Fernández González y Maira Morales Muñoz, Licenciadas en Belllas Artes y Especialistas en Restauración Textil, quienes, tras un estudio exhaustivo del estado de la obra, presentaron un Informe de Diagnóstico y Propuesta de Intervención que fue aprobado por la Junta de Gobierno.

Las labores, que se han prolongado durante seis meses, han consistido fundamentalmente en:

– Limpieza completa del anverso y reverso de la pieza, mediante microaspiración y el empleo de técnicas y disolventes adecuados.

– Fijación de hilos y elementos sueltos, tanto en la malla como en los bordados, devolviendo a la obra su integridad física y evitando las inminentes roturas y pérdidas. Esta operación se ha realizado con hilos de fibra natural, de espesor adecuado a cada caso, teñidos previamente ajustándose a la tonalidad buscada. El tipo de punto se ha adaptado  a las distintas zonas tratadas.

– Consolidación con el refuerzo de un soporte de tul, que soportará las tensiones propias de la prenda y su uso, actuación que también se ha ha llevado a cabo con hilos, puntos y tintes adecuados.

– Reposición de las pequeñas piedras semipreciosas perdidas, de aspecto y tamaño similar a las originales, de manera que se integran con las mismas.

– Reparación, alineación y montaje de la blonda perimetral.

El resultado de la intervención ha cumplido de manera altamente satisfactoria sus objetivos: detener el deterioro de la obra, recuperar su concepto original -pero sin borrar las huellas de los años, sin falsear su integridad- y consolidar sus diversos elementos para garantizar su solidez. En definitiva, devolver la vida a una Toca cargada de historia. La misma que hace cerca de seis décadas ofreciera a la Virgen de la Esperanza Juanita Reina, devotísima macarena y benefactora incondicional de nuestra Hermandad, que le guarda imborrable memoria agradecida.

Fuente: lapasion.org

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