Tubinga, la ciudad de los jóvenes
Tubinga, o bien dicho por sus nativos, Tübingen. Es el nombre de la ciudad que vió nacer a grandes pensadores como Hegel, Kepler, Staupitz y el poeta Hölderlin. También, es la cuna de quien alguna vez lideró la iglesia católica, el papa Benedicto XVI. Personajes históricos de trascendencia mundial, provenientes de una pequeña ciudad alemana cortada por el hermoso río Neckar.
El cual sirve como un pasillo acuático para conocer toda Tubinga, al igual que en Venecia, esta maravillosa ciudad teutona nos permite viajar en góndolas y observar el efecto puntiagudo que posee la arquitectura de las casas a orillas del río.
En este último punto, los jóvenes se sientan con ánimos de compartir su tiempo libre con sus amigos, cuando no forman parte de una de las universidades más acreditadas de toda Alemania. Si nos adentramos un poco más en la ciudad, podremos encontrarnos con una población muy fresca, se presume que más de un tercio de la cantidad de personas que habitan en las calles de Tubinga son estudiantes.
Y es que Tubinga es una ciudad universitaria, la Universidad de Tübingen, destaca por su cátedra en ciencias naturales y medicina, siendo una academia mundialmente reconocida gracias a figuras de gran valor ideológico como Karl Ferdinand Braun, físico, ganador del premio nobel.
Dentro de la ciudad, podemos encontrarnos con la Plaza del Mercado, caracterizada por una gran afluencia de personas, el diario bullicio y el comercio. Baluarte turístico de esta ciudad alemana, en la cual se encuentra la famosa fuente de Neptuno, sitio donde se reúnen estudiantes universitarios cerca del pintoresco Ayuntamiento para degustar de los deliciosos pasteles de la Selva Negra.
Al observarla colorida fachada del Ayuntamiento, se puede observar el reloj astronómico construido por el célebre matemático Johannes Stöffler, quien dedicó parte de su vida a esta increíble pieza, aproximadamente a finales del año 1551. Y la cual forma parte del turismo en la ciudad más joven de toda Alemania.
Dicha obra, fue construida para predecir los eclipses tanto de sol como de luna, esto gracias a que tiene una manilla en forma de dragón que se encargada de predecir los fenómenos planetarios a través de un algoritmo creada por el matemático, el cual funciona según la dirección que señale la lengua del dragón en la esfera superior, dependiendo de esto, se asume que se esconderá la luna o el sol.
Tubinga, se caracteriza por ser una ciudad muy pintoresca, repleta de colores y figuras puntiagudas, con calles pequeñas, y un clima fresco. Por su perfil universitario, se pueden encontrar muchos museos y bibliotecas para discernir los pensamientos filosóficos y estudios avanzados cursados por los jóvenes.
Al registrar un aproximado de veintitrés mil jóvenes de acuerdo al último censo realizado, Tubinga, es sin duda alguna, una ciudad que puedes añadir a tu lista de destinos turísticos. Y si eres un apasionado o apasionada por los estudios sobre ciencias naturales y humanas, la Universidad de Tubinga esta totalmente abierta, ya que, es un instituto público.
