BAZA: La Virgen de la Piedad preside los cutlos de rogativas durante toda esta semana, en la Iglesia Mayor

La Hermandad de Ntra. Sra. de la Piedad, tomando el testigo de la antigua Hermandad de Labradores y siguiendo la tradición secular, organiza las solemnes rogativas “ad petendan pluvian”, durante la última semana de abril, para lo cual se traslada a la Virgen hasta la Iglesia Mayor. Dado el carácter eminentemente agrícola y ganadero que siempre ha tenido nuestra ciudad, y debido a sus épocas de pertinaz sequía, la razón por la que más veces se organizan rogativas a Ntra. Señora de la Piedad era la de pedir el agua vivificante para salvar las cosechas.

La primera referencia escrita que se tiene de una rogativa a la Piedad para este fin es del 7 de abril de 1627 en que se le ofrece una misa “por la falta de agua”. El ritual de esta rogativas está perfectamente definido. Fray Juan Barroso, en su manuscrito, lo describe así: “El viernes penúltimo de Abril, en que comienzan las fiestas de los labradores, a la hora de costumbre se bajará la imagen de Ntra. Sra. de su camarín, para ponerla en andas, dándose entre tanto los repliques acostumbrados (los que se darán siempre que se suba o baje al camarín). Al día siguiente por la tarde al terminar el coro de la Colegiata subirá el Clero de la misma con Cruz alzada y ornamentos morados para bajarla procesionalmente al dicho templo, donde permanecerá hasta el domingo último de dicho mes, haciéndole en esos días rogativas por la mañana después de la misa conventual, y Salve y Letanía por la tarde después de Coro, y demás cultos que de tiempo inmemorial se le dedican. El domingo último, se organizará solemne procesión general de rogativa. Al llegar la procesión a la Plaza Mayor, se sacará al atrio de la Iglesia el Santísimo Cristo de los Méndez, y volviendo hacía El la imagen y arrodillándose el clero y el pueblo se entonará solemne rogativa AD PETENDAM PLUVIAM, mientras se toca la campana de la Colegiata. Terminada la ceremonia continúa procesión, encaminándose al Santuario de la Stma. Virgen, donde se canta a la llegada una Salve solemne regresando el clero
en igual forma a su Iglesia. Si el domingo dicho lloviese, se aplazará la procesión al domingo inmediato siguiente, y así sucesivamente sin que pueda esta verificarse en ningún día entre semana, aunque lo hubiere festivo, continuándose los cultos en la Colegiata en igual forma que la primera semana”. Hoy día se mantiene prácticamente el mismo ritual, aunque con las modificaciones litúrgicas introducidas por el Concilio Vaticano II y de acuerdo con el siguiente programa:

Sábado 21 de abril: A las 20,00 h., Santa Misa en el Templo de Ntra. Sra.
de la Piedad y traslado de la Patrona hasta la iglesia Mayor. Semana del 22 al 28 de abril: Todos los días, a las 20,00 h., Santa Misa en la Iglesia Mayor y ejercicio de la Rogativa. Domingo 29 de abril: A las 20,00 h., Santa Misa en la Iglesia Mayor, finalizada la cual se trasladará la Virgen a la Plaza Mayor, donde se hará la solemne rogativa ante el Cristo de los Méndez. Acto seguido se procederá al regreso de la Patrona a su Templo, en procesión, a través de un itinerario que recorrerá las calles Alhóndiga, Caños Dorados, Plaza de las Eras, Cava Alta, Mesto, Plaza de San Juan y Plaza de la Merced.

Fuente: Granadacofrade

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.