Cúllar recibe a la cruz y al icono reuniendo a los patronos del municipio

Del 25 al 26 de mayo la localidad de Cúllar se convirtió un uno de los epicentros del arciprestazgo del Jabalcón para recibir a la Cruz y al Icono mariano de la Jornada Mundial de la Juventud. La visita de estos dos venerados iconos ha propiciado un amplio despliegue de cultos en la iglesia parroquial de la Anunciación, logrando implicar de lleno a la población de Cúllar y a todos los anejos eclesiásticamente dependientes de ella.

Destacaron las Misiones marianas, presididas por la principal devoción de la localidad, Nuestra Señora de la Cabeza. El divino simulacro de María bajó desde su ermita para recorrer durante varios días los barrios periféricos del pueblo, por donde no suele pasar durante sus fiestas anuales de Abril. Con tal motivo los barrios se volcaron en engalanar calles y fachadas, disponiendo altares y uno principal para la celebración de la eucaristía que cada día tenia lugar. Cada noche durmió la imagen en una casa del barrio correspondiente, con rezo del Santo Rosario, y vigilia hasta el amanecer.

En la tarde del miércoles 25 la Virgen de la Cabeza partió camino del centro de la localidad, antes se unió a la comitiva San Blas, patrón venido desde El Margen. Pasadas las 10 de la noche, ambas imágenes recibieron a la Cruz y al Icono, acompañados por el Obispo de Guadix, a las puertas del cementerio cullarense. Una vez allí, los iconos venidos de Roma entraron al campo santo para hacer oración por los fieles difuntos, mientras que la Virgen de la Cabeza quedó enmarcada en la puerta del mismo. Momentos de gran emoción para los vecinos, que veían como su Virgen, la Reina y Señora de Cúllar, se acercaba a sus seres queridos, a los que tanto la habían querido en su paso por esta vida.

Después se encaminaron hacia el templo parroquial, siendo recibidos por los vítores de los vecinos, el engalanamiento de calles y petalás, en especial la calle San José, vestida como acostumbra siempre que la Virgen de la Cabeza procesiona y una espectacular petalá que dejó en la calzada una homogénea alfombra de flores.

Ya en la plaza tuvo lugar el que podríamos calificar como segundo acto principal de los organizados para la ocasión. El cortejo fue recibido por las imágenes de los patrones de la localidad y de sus anejos. Tras una apoteósica salida del templo, fueron dispuestos en un lateral de la plaza. Una vez allí la Cruz, hicieron uno a uno oración ante la misma, dirigida por el coadjutor parroquial, y se encaminaron de nuevo al interior de la iglesia. San Torcuato de Pozo Iglesias, San José de Venta del Peral, San José de Venta Quemada, La Asunción del Pertiguero, Virgen de Fátima de El Sauco, San Juan Bautista de las Vertientes, Virgen de la Piedad de La Jamula, San Agustín y Nuestra Señora de los Dolores de Cúllar, congregaron una ingente cantidad de público.

Una vez dentro del templo, se bendijo un lienzo del Papa Juan Pablo II, que será venerado entre sus naves. Terminado el acto, un ágape fraterno, organizado por el pueblo, su parroquia y sus hermandades, dio comienzo a la noche de vigilia. Cada hermandad cullarense ostentaba un turno de vela y custodia, a las cuatro tuvo lugar la exposición del Santísimo. A las seis menos cuarto de la mañana la imagen de la Virgen del Rosario atravesó el dintel del templo para presidir el Rosario de la Aurora, acompañado por los cantos auroreños que entona el grupo musical encargado de ellos. El acto, de gran arraigo en la localidad, discurrió sólo por la plaza, como testimonio de lo que en los amaneceres de cada domingo de octubre tiene lugar por las calles del pueblo. Se cerró con la misa del alba y desayuno popular.

A primera hora de la mañana se trasladaron de la Cruz, el icono y la Virgen de la Cabeza hasta la Casa de Caridad, residencia donde presidieron la Santa Misa, para después proseguir su recorrido por la diócesis de Guadix. La venerada efigie de María retornó al templo parroquial, para regresar de nuevo a su casa en los días siguientes, como así ocurriera con el resto de imágenes patronales allí congregadas como testimonio verdadero de la fe de un pueblo.

Fuente: padulcofrade.com

Imagen: Isaac Palomino Ruiz

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