La Catedral presenta la exposición “Veinte escenas del retablo”

Desde principios de abril, momento en el que el Cabildo de la Catedral de Sevilla puso en marcha el programa de difusión de la restauración del retablo mayor Veintisiete escenas del retablo, la respuesta del público ha sido formidable, completándose prácticamente los cupos de quince personas admitidas en cada una de las tres visitas guiadas diarias de lunes a viernes.

Esta información se ha facilitado en la rueda de prensa que se ha celebrado esta mañana en la catedral, con la participación del deán del Cabildo, Francisco Ortiz, y los responsables de la restauración del retablo, Teresa Laguna, Juan Aguilar y Fernando Guerra.

El proyecto es vivo, actual y dinámico; acerca al público a los procesos que se llevan a cabo para la intervención de esta obra y de forma didáctica muestra los estudios técnicos, los instrumentos de análisis para establecer los criterios de su intervención, la metodología adecuada de trabajo para llevar a cabo el proceso de restauración. Aúna la posibilidad de conocer la historia material del retablo y percibir la riqueza de su lenguaje iconográfico, muestra didácticamente la complejidad de sus técnicas artísticas, expone su estado de conservación, los criterios, los estudios, los análisis y los tratamientos que se están realizando mientras, simultáneamente, visita el taller de restauración donde se percibe directamente los trabajos de los restauradores.

Los visitantes acceden impresionados al andamiaje para contemplar de cerca las tareas de conservación y restauración de esculturas, relieves y mazonería, y disfrutan de una visita guiada a la exposición que está ilustrada con paneles fotográficos y audiovisuales, a través de los cuales se muestran pormenorizadamente los diferentes aspectos del retablo: su historia material y su mensaje, se reconstruye visualmente su técnica constructiva, estofados y policromía, se explica su estado de conservación y cada uno de las minuciosas labores del equipo de restauradores.

A lo largo de trescientos metros cuadrados, en las tres plantas expositivas se contemplan con detalle las escenas del retablo sobre las que se están realizando labores de consolidación, fijación y limpieza de policromías y dorados, reintegración cromática, etc. Algunos relieves y piezas desmontadas en proceso de restauración revelan y muestran magníficamente el estado de deterioro inicial, el curso de los trabajos y los criterios de intervención dispuestos en el proyecto de restauración.

Un ascensor, ubicado dentro de la estructura del andamiaje, y una oruga para salvar escalones aseguran el acceso a personas con movilidad reducida. Con el objetivo de facilitar la aproximación a los elementos más característicos del retablo, mostrar en directo las técnicas de ornamentación que se emplearon en la ejecución de la talla, dorado, estofado y policromado del conjunto y “ver con las manos”, se han instalado copias a tamaño natural de las esculturas de Santiago el Mayor de la viga de imaginería y del Niño Jesús del nacimiento del primer cuerpo del retablo.

La planta de acceso recibe a los visitantes con unas fotografías de gran formato que muestran detalles de los grupos escultóricos surcados por grietas, escamas, pérdidas de dorados y policromías. En el vestíbulo se despliega una secuencia histórica sobre el origen y el desarrollo de los retablos desde su función educativa como trasmisor de la fe.

En la primera planta – a través de piezas originales, reproducciones y paneles divulgativos – el discurso expositivo se centra en la autoría de las diferentes fases del retablo mayor, su organización espacial e iconográfica, los materiales y técnicas constructivas empleados en la complejísima estructura del retablo así como los métodos y procedimientos de dorado y policromado que utilizaron originalmente los carpinteros, ebanistas, tallistas, doradores y policromadores en la ejecución de mazonerías, relieves y esculturas.

La planta superior incide en el estado de conservación en el que se encontraba el retablo previamente a los trabajos, mostrando -en sorprendentes detalles fotográficos y en elementos aún sin restaurar- la incidencia que el paso del tiempo, el uso, las condiciones medioambientales y algunas antiguas intervenciones de reparación del retablo provocaron sobre los frágiles recubrimientos ornamentales. Finaliza la muestra con la manifestación de los criterios de intervención por los que se ha optado y la explicación de cada uno de los tratamientos de conservación que se están realizando.

La visita tiene carácter gratuito, por expresa decisión del Cabildo Metropolitano, y estará abierta hasta finales de febrero del año 2014. El acceso y visita a la exposición de la restauración del retablo mayor debe solicitarse formalmente a la catedral de Sevilla, que se encarga de organizar los grupos para que el mayor número de personas puedan disfrutar de esta experiencia singular.

Fuente: elrinconcitocofrade

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