Las obras en San Juan de la Palma podrían durar un año

La hermandad de la Amargura, en su obligación de conservar y mantener la iglesia de San Juan de la Palma, ha realizado un estudio para examinar el estado del artesonado del templo con idea de evaluar las posibles reformas que fueran necesarias.

Desde hace varios años estaba pendiente la inspección del artesonado del techo de la nave central del templo para valorar posibles actuaciones que asegurasen su buena conservación. Dicha inspección ha sido llevada a cabo recientemente con la ayuda de la empresa Sanrocón y la dirección del arquitecto técnico Ubaldo Hidalgo.

Cabe recordar que hace año y medio la hermandad acometió la limpieza y consolidación de la torre-espadaña de la iglesia, se aplicaron tratamientos de impermeabilización en el exterior de las cubiertas de la casa hermandad, se intervino la puerta de entrada del templo que da a la plaza y se llevó a cabo una actuación en las campanas, que fueron electrificadas y sus yugos de madera fueron renovados. Además, durante este pasado verano, se han limpiado minuciosamente las cubiertas exteriores de las naves de la iglesia, a la vez que se han afianzado las tejas sueltas y sustituidas las rotas.

Desde hacía años, se apreciaban anomalías en el artesonado de madera de la nave central. Caía arenilla desde el techo y se observaban algunas grietas y fisuras en los muros y paredes, por lo que se intuían desplazamientos de los tirantes de madera. Además, existía el temor de que la madera se encontrase podrida o de que los anclajes a los muros se hubiesen debilitado. Con todo esto, y teniendo en cuenta que la última actuación realizada fue en los años sesenta, la hermandad decidió encargar el informe de inspección como preámbulo a una posible restauración.

Trabajos realizados

El pasado 13 de noviembre de 2013, el arquitecto técnico Ubaldo Hidalgo Pérez y el arqueólogo Florentino Pozo Blázquez explicaron a los hermanos los trabajos realizados y las conclusiones obtenidas. Estos trabajos han consistido en una limpieza y afianzamiento del artesonado, la realización de catas en los muros y en los puntos determinados por la dirección facultativa, la reposición de los elementos desmontados y unainspección termográfica.
La inspección del artesonado se ha centrado especialmente en todo el perímetro del arrocabe y en las cabezas de los tirantes, por concentrarse en ellos las patologías más significativas –el resto del artesonado presenta un buen estado de conservación–.

En estas zonas se han detectado diferentes problemas. Por un lado, pudriciones puntuales de la madera en los elementos en contacto con el muro, provocadas por la humedad. También se ha observado el ataque de insectos xilófagosaunque no existe un alarmante proceso de infección, pues muchos de los ataques son antiguos y no están activos. El problema más importante radica en la desunión de las diferentes piezas de madera del artesonado debido al movimiento de uno de los muros laterales de la nave central, que presenta un desplome de 12 centímetros. No obstante, cuando se acometieron las obras de la espadaña se dejaron testigos en grietas y fisuras, que han permanecido intactos.

Algo más llamativa es la grieta del arco del ábside, dado que el presbiterio es un edificio diferente y los movimientos naturales del mismo son distintos a los de la nave central al que se encuentra anexo. No obstante, se observa cierta estabilización y ausencia de movimientos.

En cuanto al problema de la arenilla observada, según la dirección facultativa no deja de ser un problema de incomodidad. Sobre la tablazón visible de madera existe una gruesa capa de hormigón que, debido al contacto con la madera, ha provocado su descomposición en arenilla, que ha sido retirada y, por el momento, el problema ha sido subsanado.

Complementariamente, se ha realizado un reconocimiento termográfico por parte de la empresa Vorsevi. Las termografías, a través de una escala de colores, indican las diferencias de temperaturas existentes entre los diferentes materiales o entre las partes de un mismo material. Gracias a ellas y, sin necesidad de ensayos complejos y en muchos casos destructivos, se pueden detectar parámetros tales como fugas térmicas y humedades, ubicación de elementos metálicos o de hormigón armado ocultos, heterogeneidades en los materiales u otros defectos que sería prácticamente imposible detectar a simple vista.

Conclusiones del estudio

Como conclusión, el artesonado presenta un aceptable estado de conservación, aunque no exento de patologías, concentradas éstas en tirantes y durmientes. Por otro lado, deben resolverse los problemas de la nave central así como del presbiterio, aunque según la dirección facultativa, no existe excesiva urgencia.

Las recomendaciones a tenor de la inspección, inciden en la consolidación y restauración del muro sur, del arco toral y bóveda del ábside, de los durmientes y tirantes del artesonado y de los faldones del mismo. Entre las soluciones comentadas, la más viable parece ser la instalación de un zunchado de vigas de hormigón o de acero –a modo de cinturón– en todo el perímetro de la base del artesonado de la nave central del edificio. De esta forma se evitaría que la madera del artesonado trabajase.

Esta actuación podría realizarse en diferentes fases y no implicaría, en un principio, alterar en gran medida el funcionamiento del templo, aunque no estaría exento de algunas incomodidades para ambas partes. En cuanto a la duración de los trabajos, de llevarse a cabo, no tendrían por qué ser mayor a un año, aunque se desconoce a ciencia cierta la duración de la obra y el presupuesto que podría suponer, teniendo en cuenta que se trataría de un proyecto multidisciplinar.

Mientras, la hermandad de la Amargura estudia ahora el informe y, con ello la posibilidad de realizar próximas reformas que garantizasen la vida futura de este magnífico templo sevillano.

Fuente: elrinconcitocofrade

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