Noticias de la Santa Vera Cruz de Alhaurín El Grande

Era el 1 de mayo cuando por la mañana me desperté con una gran ilusión, me puse la camiseta del romero, rápidamente llamé a mis padres y les dije: ¡Vamos al romero!

Mi padre me llevó primeramente al lugar de salida, había muchos coches con banderas verdes y caras de recién levantados pero contentos. Cuando llegamos a la sierra fue una impresión difícil de explicar, sentía que el color verde lo llevaba dentro. Anduve con mi padre por la sierra y él me cogió unas matas de romero. Yo le dije: ¡Papá huele especial, a primavera!

Y él me contestó: ¡Es el Día de la Cruz!

Mi corazón se llenaba de alegría y de esperanza. Más tarde mi padre me llevó a coger el romero y con gran curiosidad le pregunté: ¿Para qué cogemos el romero?

Él me contestó: Es para el Señor del Convento.

Yo le dije: ¡Entonces lo cogeré con todo mi amor para que las calles de mi pueblo estén alfombradas a su paso, y que huelan a romero para que el Señor del Convento se llene de alegría cuando todo el mundo le aplauda y le alabe diciendo Viva el Señor del Convento!

Me sentí una hermana de arriba, ese día nadie me quitaba la sonrisa de la cara.

Con gran alegría le dije a mi padre: Papá esta noche en el coro le cantaré con todo mi amor al Señor del Convento.
Mi madre cuando me escuché decir eso empezó a cantarme esas letrillas que dicen: “Amanece el 3 de mayo como otro día cualquiera…..”.

Cuando íbamos en el coche estaba todo el mundo loco de alegría por las calles, el Convento precioso y la cruz de la misión como un jardín de flores todos esperando que los coches pasásemos por allí con el romero.

Era un día de celebración y con orgullo deseábamos que el Señor del Convento nos alumbrara, que el tiempo nos dejase y que pudiese salir la procesión los tres días y que la Pepa tocara como nunca y sobre todo que disfrutásemos junto a nuestro Cristo.

Nunca olvidaré ese día porque fue cuando empecé a vivir verdaderamente el Día de la Cruz y a sentirme verde y hermana de arriba. Fue la primera vez que fuí con mi padre a coger romero para el Señor.

¡ Viva el día de la cruz! ¡Viva el Señor del Convento!

María García Manzanares

30 de abril. Tercera Misa de Triduo. Flores y Juventud a tus pies

Tercera y última noche de triduo en honor al Santísimo Cristo de la Vera-Cruz en la que los jóvenes de la Cofradía fueron los protagonistas.

Una ermita del Convento abarrotada desde apenas las 9 de la noche. Hermanos y hermanas de arriba se agolpaban en la plaza. La puerta del Convento, la sacristía e incluso en el pasillo por el que difícilmente se podía pasar, todas con el único afán de venerarte. A las 9 y media comenzaba la ofrenda floral en la ermita del Convento mientras que, en la Casa Hermandad se repartían las tarjetas a los portadores de trono para las noches del 2 y 3 de mayo.

Puntualmente, a las diez de la noche, dio comienzo la Eucaristía. La vocalía de culto y formación quiso que los que pusieran el broche de oro a las tres noches de preparación espiritual fueran los jóvenes, los que con cariño e ilusión te acompañan y representarán a nuestra Cofradía en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) el próximo mes de Agosto en Madrid, guiados por Tu cruz y el icono de la Virgen que estuvieron presentes durante la celebración litúrgica.

Muy emotivas fueron las palabras que los jóvenes dedicaron a los Titulares, en las que se resaltó el trabajo que estos realizan dentro de la Cofradía, y pidieron por la próxima JMJ, además, se tuvo un recuerdo especial por jóvenes que, por enfermedad, no se encontraban entre nosotros pero que en todo momento los tuvimos presentes. Estos rezos se fueron alternando con los cantos del Día de la Cruz que maravillosamente interpretó como no podía ser de otra manera, la Coral.

Al finalizar el triduo comenzó el besapié al Señor del Convento y al Lignum Crucis de la Confraternidad de Hermandades y Cofradías de la Vera-Cruz nacional, que portó su presidente y hermano de esta Real y Venerable Cofradía, D. Juan Jesús Madrid.

Una noche llena de sentimientos, ilusiones, emociones, en las que la ilusión de abril deja paso a la emoción del mes de Mayo que sin darnos cuenta llegaba de nuevo para llenarnos de Ti, Señor del Convento.

Fuente: padulcofrade.com

Imagen: Cofradía de la Santa Vera Cruz

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