Virgen de la soledad, madre y mujer

Como viene siendo ya tradicional en nuestra Real y Venerable Cofradía, el quinto domingo de cuaresma, el Domingo de Pasión, es el elegido para realizar los actos en honor de nuestra sagrada titular María Santísima de la Soledad.

Fue una mujer la elegida por Dios para llevar en sus entrañas a su Hijo, para que lo guiara y le diese todo el cariño que solo una madre puede dar, y mujeres las que en la tarde del Domingo de Pasión fueron las protagonistas.

La Vocalía de culto y formación, quiso rendir un pequeño homenaje a las que en estos cincuenta años de representaciones en vivo han representado uno de los papeles más importantes de nuestra Semana Santa, la Virgen María. Llevaron hasta el altar el pañuelo que portaron entre sus manos, el que secó sus lágrimas, el que esconde sus plegarias, un puñal de plata, flores y una foto de una de ellas, inmortalizando ese momento tan importante para todas, en el que como hermanas de arriba representaron a la mujer más importante para los cristianos.

En el ofertorio, se hizo patente la generosidad de la familia Serón, que fue la que hizo posible que nuestra actual Virgen de la Soledad esté entre nosotros, y se hizo mención a otra gran mujer, que además de una gran trabajadora es generosa con nuestra Cofradía, Doña Clara Leiva Bravo, quien regaló un frontal para la mesa de altar que lució esplendoroso en nuestra ermita del Convento, perfectamente adornada por los albaceas de esta Cofradía.

Al finalizar la Eucaristía y antes de dar paso al besamanos de María Santísima de la Soledad y el besapiés del Santo Sepulcro, tuvo lugar la bendición de cinco nuevas túnicas de nazareno, realizadas por las manos de las mujeres del taller de bordado de la Cofradía , de cuatro escapularios bordados por Doña María Bravo, y de una nueva Cruz Guía, tallada en caoba y oro donada por el matrimonio Torres Bravo, los cuales recibieron el Título de Familia Cofrade, en agradecimiento por todo lo que a lo largo de sus vidas han dado a nuestra cofradía, por ser su casa un punto de encuentro para todo aquel que se sienta Hermano de Arriba y por haber educado a sus hijos y nietos en el amor y la devoción a nuestro Señor del Convento, gran muestra de ello su hija, Mari Carmen Torres Bravo, pregonera 2011 que nos hizo vibrar de emoción con sus palabras, a quien se dirigió la Vocal de Protocolo, Iraida Velasco, que agradeció a la pregonera todo lo bueno que nos hizo sentir. Sin duda, un ejemplo de familia de hermanos de arriba a quienes esta Cofradía quiso rendir un merecido homenaje.

Así pusimos punto y seguido a este fin de semana cofrade, punto y seguido porque aun nos queda mucho por vivir en nuestra semana grande y en nuestro cercano día grande, sólo pedirle a María Santísima de la Soledad que sigamos sintiéndonos tan llenos de esperanza y satisfacción como nos hemos sentido en estas jornadas.

Fuente: padulcofrade.com

Imagen: Cofradía de la Santa Vera Cruz

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