Día de la Ascensión en Alhaurín El Grande

Estas palabras del evangelio del Domingo de la Ascensión, han estado presentes en el ánimo de los que formamos el grupo que ha ido a visitar a los enfermos llevándoles el Sacramento de la Comunión y el Lignum Crucis, ya que en todos los hogares que hemos visitado sentíamos la verdadera presencia de Cristo resucitado en estas personas presas de la enfermedad y de la edad avanzada.

Este ya es el tercer año en que nuestra Cofradía, coincidiendo con la Ascensión del Señor, visita las casa de algunos enfermos llevándoles un poquito de cariño, de esperanza y trayéndonos de cada uno de ellos muchísimo ejemplo de vida, de sufrida resignación, de profunda fe. Con sumo respeto y emoción les llevamos el Cuerpo de Cristo y todos ellos lo reciben con la fe y el amor sabiendo que reciben al mismo Dios.

Por eso, hemos sido testigos de que efectivamente con la Ascensión al cielo de Jesús, éste no nos ha abandonado. Él sigue entre nosotros. Sólo tenemos que tener ojos para verlo en el rostro de los que sufren presos de los años y de la enfermedad.

Que el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz les dé, a todos ellos, fortaleza y consuelo y que sientan la ternura de la Madre que estuvo junto a su Hijo en la Cruz.

Que el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz haga que los que cuidan a estos enfermos y los que los visitan sean capaces de descubrir en su mirada la auténtica mirada de Dios.

Fuente: padulcofrade.com

Imagen: Hermandad de la Santa Vera Cruz

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