El Consejo de Cádiz elabora un reglamento por si llueve en Semana Santa

La pasada Semana Santa se dieron situaciones que el Consejo no quiere que se repitan en un futuro. Y para ello, la permanente de Martín José García ha elaborado una serie de normas con las que pretenden normalizar una especie de protocolo de actuación en caso de que las cofradías se vean sorprendidas en la calle por el mal tiempo.

En esas normas, llama la atención la negativa que el Consejo quiere imponer a las cofradías a que lleven acompañamiento musical (salvo el de tambores) si modifican su recorrido sin completar la carrera oficial. Cuestión que se amplía en el caso de que una hermandad quede refugiada en la Catedral o en otro templo de la ciudad y regrese en los días posteriores a su casa; en esos casos, el traslado de los pasos “se realizará siempre sin música”.

Además de este aspecto, el Consejo muestra especial preocupación por que las cofradías completen su paso por carrera oficial (algo que este último año hasta la jornada del Miércoles Santo sólo hicieron tres hermandades de las trece que procesionaron). Por ello, inciden en el compromiso de la hermandad “a completar el recorrido que esté establecido como carrera oficial”, aspecto que incluso las juntas de gobierno deberán tener en cuenta “en caso de amenaza de lluvia o similar”, dice el artículo tercero de ese reglamento. La preocupación llega a tal extremo que la norma redactada refleja que si una cofradía no sale a la calle por amenaza de lluvia “se le abonará el 100% de la cuota de la venta de sillas que le correspondiera”; pero si sale a la calle y luego modifica su camino sin completar la carrera oficial “sin causa justificada se le abonaría el 50% de dicha cuota”.

La figura del denominado jefe de día es otra de las preocupaciones que recoge la norma propuesta por la permanente para situaciones en que la lluvia interrumpa el normal discurrir de los desfiles procesionales. Así, se estipula que si una cofradía decide modificar su itinerario por cuestión del mal tiempo lo debe comunicar a ese jefe de día, que a partir de ese momento “será quien determine las acciones a llevar a cabo”, no pudiendo ninguna hermandad modificar su recorrido “sin la autorización expresa del jefe de día”.

También obligará la normativa a que cada hermandad presente un plan alternativo para casos de lluvia. Es decir, un dispositivo con itinerarios alternativos (en función de por dónde discurra la hermandad en el momento en que la lluvia haga acto de presencia) y con los puntos posibles donde el cortejo pudiera quedar refugiado hasta que escampe. Para esto último, la propia permanente se compromete a dar información de las dimensiones de las puertas de aquellos templos que queden establecidos como posibles refugios ante inclemencias meteorológicas -como ocurrió el pasado Domingo de Ramos, por ejemplo, con La Cena en la iglesia de San Francisco-. Y se advierte que si la cofradía no presenta ese plan alternativo “se entenderá que acepta que, en todo caso, su salida procesional se realizará completa”.

El reglamento propuesto contiene también un capítulo dedicado a infracciones y sanciones, entendiéndose de carácter leve “el incumplimiento del horario fijado sin que haya sido inducido por otra cofradía o exista otra justificación superior a diez minutos e inferior a treinta” y “la falta de respeto o colaboración con el jefe de día”. De carácter grave se entenderá un incumplimiento horario superior a treinta minutos, “el abandono de los pasos o de la procesión por los miembros de las juntas de gobierno”, el incumplimiento de los itinerarios previstos o de las directrices dadas por el jefe de día, que haya menores de 16 años o menores de 18 sin autorización paterna portando los pasos, o si el fiscal de una hermandad desoye en reiteradas ocasiones los avisos sobre incumplimiento. Infracciones muy graves se considerarán el incumplimiento de las indicaciones del jefe de día si eso afecta a otra cofradía, o el “reiterado incumplimiento de las directrices recibidas del jefe de día” previa advertencia.

Todo este articulado que se pretende incorporar al reglamento de régimen interno de Consejo de Hermandades será sometido a la aprobación de las propias cofradías en un pleno de hermanos mayores que con carácter extraordinario se convocará el próximo 6 de septiembre.

Fuente: diariodecadiz.es

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