El Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana, también con la JMJ

El Lignum Crucis, la reliquia que guarda el mayor trozo de la cruz en la que murió Cristo y que se custodia en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, saldrá del valle cántabro por novena vez en su historia para ser mostrado a jóvenes peregrinos que acuden a la JMJ y que están siendo acogidos en la diócesis de Santander.

La reliquia será trasladada el domingo 14 de agosto a Santander para presidir una vigilia a la que asistirán cerca de medio millar de peregrinos de diversos países, que se alojarán en la región los días previos al encuentro con el Papa Benedicto XVI en Madrid.

La Diócesis cántabra ha preparado distintos actos para acoger a estos peregrinos mientras dure su estancia en la región, desde encuentros religiosos, hasta propuestas lúdicas, visitas culturales o días de playa. El más significativo de ellos será la vigilia con el Lignum Crucis programada para el domingo 14.

La reliquia será trasladada a la Catedral de Santander, que será el punto de partida para una procesión que, a partir de las seis de la tarde, llevará el Lignum Crucis por las calles de la ciudad con destino al parque de Las Llamas. Una vez allí, habrá una cena, y después, a las diez de la noche, comenzará la vigilia de oración. Posteriormente, a partir de las doce, se ha programado un concierto con Mario San Miguel y grupos locales.

El Obispado organiza estos actos porque Cantabria es una de las diócesis de acogida que recibirán peregrinos en los días previos a la Jornada Mundial de la Juventud. Cerca de 500 personas permanecerán entre los días 11 y 15 de agosto en la región, donde participarán en distintas actividades, antes de partir el día 15 rumbo a Madrid para participar en la JMJ.

Se trata de peregrinos llegados fundamentalmente de Suiza. Más de la mitad proceden de este país europeo. Pero también habrá peregrinos de Puerto Rico, México, Polonia, Canadá, Egipto, Nigeria y otros países de África y América Latina.

La mayor parte de ellos se alojarán con familias cántabras que les ofrecen un lugar para dormir y desayuno, y otros lo harán en albergues o centros parroquiales. Durante el día participarán en diversas actividades, en las que están implicados alrededor de 300 voluntarios.

Para garantizar la seguridad y coordinación en todos los actos, el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, ha reunido hoy a la Junta de Seguridad, en la que se han organizado todos los detalles de las actividades.

En la reunión han participado representantes de Policía y Guardia Civil, Protección Civil, el Obispado, la Consejería de Sanidad y los ayuntamientos que acogerán actividades, ha indicado la Delegación en nota de prensa.

Fuente: revistaecclesia.com

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