El SAMUR no ha tenido que atender ni un solo caso de intoxicación etílica de la JMJ 2011 Madrid

Comparecieron el cardenal Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid; Yago de la Cierva, director ejecutivo de esta Jornada; y la directora de la Oficina de Prensa de la misma, Marieta Jaureguizar. Era la hora del balance, al menos del primer y tan satisfactorio y alentador balance.

«Lo que más me ha preocupado nada más concluir la JMJ –afirmó el cardenal Rouco– es que todos los jóvenes llegasen bien a sus casas. Y así ha sido. Apenas cuatro heridos leves tras la tormenta de Cuatro Vientos, y un quinto enfermo hospitalizado, un joven con cáncer de huesos, que, con todo, quiso venir a la Jornada y ahora ha de permanecer unos días ingresado». Y es que, de nuevo con palabras más o menos literales del purpurado, «en Madrid se ha vuelto a reproducir –¡y en qué medida!– el gran milagro de las JMJ».

Monseñor Rouco Varela calificó la JMJ Madrid 2011 como una fiesta de la fe, del alma, de la alegría, de la Iglesia y de la sociedad. Destacó el gran ejemplo y testimonio aportado por le Papa, su alegría su emoción durante todas las etapas de estos días, no solo en los actos propios de la JMJ, sino también en la intensidad y participación de los madrileños por la calle de la capital. Quizás lo que más conmovió al Papa –señaló el cardenal– fue la vigilia de Cuatro Vientos.

El arzobispo de Madrid y presidente de la CEE eludió entrar en comparaciones con otras JMJ, señalando que «no existe una liga pastoral». Con todo, consideró que lo vivido estos días ha supuesto un testimonio sin precedentes en la historia de Madrid y de la Iglesia en España.

Fuente: revistaecclesia.com

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