Santa Eufemia ya está en San Pedro para el inicio del Sexto Centenario de su Proclamación como Patrona de Antequera

La imagen de Santa Eufemia llegó este sábado 12 de septiembre a San Pedro, en su procesión anual, para su función votiva extraordinaria con motivo del inicio del Sexto Centenario de Antequera, su Recristianización y de la Proclamación de Santa Eufemia como Patrona de la Ciudad, que tendrá lugar este miércoles 16 de septiembre a las 20 horas en San Pedro y presidida por el Obispo de Málaga.

La procesión tuvo “encuentros” con las iglesias que pasó por su recorrido, destacando los templos de Belén, La Victoria, San Sebastián, San Agustín, San Francisco y San Pedro. Para este año, Bartolomé García Pérez ha terminado su trabajo en madera del nuevo templete, concluyendo los arcos superiores. José Francisco Blasco Rivero ha tallado en madera tres cartelas para el trono: San Francisco de Paula, Beata Madre Carmen y el Cristo de las Tres Caídas (por la unión Antequera-Sevilla en 600 años y por la relación de las Mínimas y ambas cofradías).

La camarera María Teresa Clavijo, con la ayuda de Nati Romero de La Gardenia, adornaron el trono con rosas inspiradas en los colores de la ciudad. Además, Santa Eufemia estrenaba pecherín y puños, con encajes y ribeteado de plata donados por Pepe Romero, y confeccionados por su camarera. Ésta también realizó dos nuevas dalmáticas, de color plata, y el estandarte que presentaba el retrato de la Santa, realizado por Antonio Montiel. A las 18 horas en el interior del templo, la hermana mayor Lorena Sánchez del Río rezó, agradeció el esfuerzo de todos y deseó una procesión digna ante el inicio de los actos del Sexto Centenario.

A las 18,15 horas salió el cortejo (gracias al esfuerzo del Ayuntamiento y Acedo Hermanos no se tuvo que pasar finalmente por Fresca y Callejón de Urbina). Primer “encuentro” en Belén, donde los Servitas habían bajao a su Virgen de los Dolores. A las 18,50 horas la procesión comenzó su recorrido. La abría la Agrupación Musical “La Estrella” de Jaén, referente por su buen hacer e interpretación.

Le seguía el guión presidencial, formado por el guión de la Hermandad, el Pendón de la Ciudad, los tenientes de alcalde José Cobos y José Luis Ruiz en nombre del alcalde, los guiones del Consuelo y del Nacimiento, así como el párroco y capellán padre José Amalio González. Además de representantes del resto de cofradías de Gloria y Pasión. Luego, estandartes, cornucopias, niños pequeños vestidos de hermanacos, mantillas y acólitos. Ocho dalmáticas, escoltas de la Policía Local y “Coronación” de Campillos. El trono de la Patrona Ganadora (dirigido por Antonio José Guerrero y portado por 58 hermanacos con traje oscuro y estreno de una banda conmemorativa por el 2010), devotos y la Banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas de Triana, que se “salió” en sus rezos hechos oración por sus cornetas y tambores. Segundo “encuentro” en Panocha, sus campanilleros de lujo.

Seguidamente, ante Madre Carmen, con rezo en su capilla y parada ante La Victoria para que las religiosas pudieran rezar ante la efigie de la Beata que lleva el trono desde este año. Continuaron por Descalzas, Barbacanas, donde al igual que todo el recorrido, las calles y aceras se fusionaban con la procesión. Cuatro autobuses de Málaga, dos de Córdoba, dos de Granada y muchísimos coches particulares se desplazaron para la misma. Entrada por Nájera, combinando los sones de Triana con las campanas de Las Descalzas, Catalinas y Encarnación. Estampa histórica entre el monumento del Infante, la Santa y el Castillo en lo alto. Complicada salida de Nájera con Zapateros, donde los hermanacos (como en todo el recorrido, transmitían unidad, bajo Santa Eufemia, en fusión de todas sus devociones antequeranas).

Llegada a San Sebastián a las 20,30 horas, primera de las candelas y “encuentro” y rezo ante los titulares del Mayor Dolor con repiques de campanas y una plaza abarrotada.

A continuación, entrada a la calle Infante don Fernando, saludo en San Agustín, bajada por Lucena, Madre de Dios, Diego Ponce, Villodres y San Francisco. En la puerta del templo, la directiva del Lunes Santo aguardaba con su antigua estandarte en el pórtico. Subida por Acera Alta y al llegar a Duranes, La Estrella de Jaén se colocó delante del trono, comenzado la calle cofrade con “Consuelo Gitano”. Luego le llegaría el turno a Triana, rezando en un mar de devotos y cofrades “Verde Esperanza” y “El Embrujo de Triana” seguidas, sin parar, con los ángeles del cielo aupando el trono, en esa conjunción hermanacos-trono-Triana, alrededor de Santa Eufemia. “Enmanuel” en su sitio, y cuando iban a salir, Tres Caídas regaló “Pureza” y “A ésta es”, ante el delirio de la calle. Eran las 22,45 horas. Subida por Lucena, Cruz Blanca y llegada a San Pedro.

Parecía Jueves Santo, las puertas estaban cerradas y, de repente, tras el cansancio de las más de 6 horas de procesión, se abrieron las puertas del Cielo con “La Pasión”, la Patrona se encontró con un indescriptible camino de antorchas portadas por los parroquianos que iluminaban el camino hacia el Altar Mayor, con la iglesia completamente a oscuras.

Dentro del templo, el párroco padre José Amalio González dio el último “arriba”.

La sagrada imagen llegó a la Capilla del Cristo de la Misericordia y a la de María Auxiliadora, rezando ante ellas. Coqui Bracho y Ángel Guerrero pusieron voz y oración al íntimo momento, donde sólo faltaban las monjas Mínimas. Luego se aproximaron al Altar Mayor, honrando al Santísimo y a la Virgen del Consuelo.

Fue un día histórico, con San Pedro como símbolo de la Antequera cristiana del siglo XXI, en la que Santa Eufemia devolvió a las Reinas del Jueves Santo, la visita que le hacen en Semana Santa.

Fuente: lapasion.org

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