Una explosión blanca pese a todo

La lluvia quiso volver a erigirse en protagonista en la jornada del Martes Santo y un par de amagos fueron suficientes para convertirse en noticia, aunque no llegó a llover en toda la jornada de procesiones. Los partes meteorológicos anunciaban un riesgo de agua de hasta el 40% hasta las 20.00 horas. Luego, las probabilidades de lluvia serían muy escasas en la capital malagueña. Las dos primeras cofradías de la tarde fueron valientes y, pese a tratarse de los recorridos más largos de la jornada, Rocío y Nueva Esperanza se pusieron en la calle. Sin embargo, unas gotas poco antes de las 18.00 horas motivaron el regreso prematuro de los cofrades de Nueva Málaga y también de las Penas, cuya dolorosa no llegó a pisar la calle. Entonces se encontraba en la Tribuna de los Pobres la Virgen del Rocío, pero como si nada ocurriese, continuó su camino.

Tras el alboroto, salió el sol, se esfumó el riesgo de precipitaciones y el resto de hermandades salieron a la hora prevista. Pero ya era tarde para Nueva Esperanza y Penas. La primera llegó a Zamarrilla y, como el tiempo acompañó, se recreó toda la noche en el camino de regreso. En el caso de los cofrades de Pozos Dulces, cuando decidieron volverse, sólo quedaba por salir del templo la presidencia, el cuerpo de acólitos y el trono de la Virgen. La cruz guía llegó hasta la confluencia de Fajardo y Cisneros, mientras que el Cristo de la Agonía se encontraba a punto de dar la curva de Pozos Dulces con Compañía. Pero los responsables de la Corporación, tras una ajustada votación, decidieron no salir, siquiera para ir a la Catedral.

El Rocío fue la piedra angular de la jornada porque su serenidad en la calle fue el mejor argumento para que Estrella, Rescate y Sentencia siguieran sus pasos. También porque el tirón popular y la devoción de la Novia de Málaga eclipsó las sombras motivadas por la lluvia. Tampoco la crisis interna derivada por las velas rizadas hizo mella en la cofradía. Hubo dimisiones en algunos cargos de la procesión pero la Cofradía lució como nunca en la calle, una muestra de que nadie es indispensable.

La curva imposible para entrar a Echegaray la dirigieron con éxito hermanos de la Corporación, sin necesidad de capataces asalariados, que también se marcharon junto a los disidentes. Sobre la cera rizada, el único pero que cabe reseñar es que no luciese también en los laterales de la candelería y en las ‘marías’, al igual que en el frontal. El Rocío lució crespón negro en los bastones de la cruz guía por el fallecimiento del cofrade Rafael Fernández, que durante muchos años ha ocupado este puesto en el cortejo de la Novia de Málaga.

El Martes Santo se prolongó hasta pasadas las 3.30 horas. De la mano de la Estrella -varios de sus arbotantes tuvieron que ser fijados con cuerdas por seguridad- cada año se puede vivir un viaje a décadas pasadas, imprime un ritmo de procesión y unas formas de las que ya no se estilan. Casi una hora antes daban por concluida prácticamente al unísono su procesión Rescate y Sentencia. Pese a la lluvia y más allá de la Novia de Málaga, la jornada dejó estampas interesantes y momentos para el recuerdo.

Rocío

Cirio. La cera rizada mejoró el conjunto del trono de la Virgen pero puso de manifiesto la necesidad estética de implantar este exorno también en los laterales de la candelería y en las ‘marías’.

Cirio. La Hermandad en su camino de vuelta ofreció una de las más bellas estampas nazarenas de la Semana Santa, con todos sus penitentes compactos y ordenados precediendo a cada uno de sus titulares. Además, la Cofradía puso en la calle uno de los cortejos más numerosos de Málaga.

Cirio. El trono del Nazareno lució un friso de flores muy trabajado y con gusto a base de lirios, conejitos, clavel sangre de toro, flores silvestres en tonalidad malva y pequeñas calas blancas.

Foco. La cruceta musical de la Virgen abusa de marchas de moda en sitios claves sin buscar una personalidad propia.

Foco. Mejorable disposición y formas de las piñas de las jarras del trono de la Virgen.

Nueva Esperanza

Cirio. El trono del Nazareno del Perdón ofreció todo un recital andando a los sones de la agrupación musical, hoy por hoy puede considerarse el trono de Cristo que mejor acompasa su paso a la música. Sus maniobras están estudiadas y los hombres de trono las ejecutan al unísono.

Cirio. La Cofradía dispuso a sus nazarenos más pegados unos de otros y en las grandes avenidas por las que transita sirvió para ofrecer una imagen más compacta de la procesión y evitar cortes e interrupciones del público. Pese a los amagos de lluvia siempre mantivieron las formas.

Cirio. Trabajado exorno floral del trono de la Dolorosa.

Foco. La parafina del trono de la Virgen desluce aún más un conjunto procesional que está por debajo del patrimonio que ha conseguido la Cofradía en los últimos años. Por el contrario, el trono del Nazareno del Perdón lució por primera vez cera en sus faroles en lugar de parafina.

Estrella

Cirio. La restauración de la bambalina trasera del palio de la Virgen, la incorporación de la media luna a los pies de la Dolorosa y las seis ‘marías’ de la candelería mejoran un conjunto que requiere un lavado de cara.

Foco. El ritmo de la procesión por el Pasillo de Santa Isabel se eterniza con parones innecesarios aunque esta vez los nazarenos llegaron unidos.

Foco. Desacertado, por lo mal dispuesto y combinado, friso de lilium rojos en el monte de claveles rojos del Señor.

Foco. Los cuerpos de acólitos de ambas secciones carecen de pertiguero.

Rescate

Cirio. La conjunto procesional de la Dolorosa se ha convertido en uno de los mejores de la Semana Santa de Málaga con sus últimos estrenos –palio y manto- y también con el arreglo de la Dolorosa por parte de manos expertas.

Foco. La cruceta musical del Señor del Rescate es de las más impropias para un Cristo.

Foco. En la calle Cárcer los tronos apostaron por subir sin bajar y en el caso del Cristo pudo ocasionarse un accidente. Debe prevalecer la integridad del cortejo por encima de los tronos y el incidente derivó en tensiones incluso entre responsables de la Hermandad.

Sentencia

Cirio. El Señor lució cera en sus arbotantes, que renovó sus tulipas por unas nuevas en color caramelo y ofrecieron una acertada luminosidad.

Cirio. Cuidado exorno floral del trono del Cristo a base de lirios, cardos y conejitos todo en tonalidades moradas.

Cirio. La Virgen del Rosario presentó una vestimenta con gusto y muy trabajada. La caída del manto y el remate del mismo sobre la peana distinguieron a la Dolorosa con naturalidad.?

Fuente: elcabildo.org

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