Sólo nos faltó la Esperanza

En el momento en el que la cruz guía de la Esperanza debía ponerse en la calle, cayeron cuatro gotas indeseadas. Las suficientes. Los partes meteorológicos mantenían el riesgo de lluvia toda la madrugada y aunque a la postre volvieron a fallar, la Archicofradía suspendió por segundo año consecutivo (tercera vez en cinco años) su estación de penitencia. Nunca antes en la historia la Esperanza se había quedado dos años consecutivos sin salir. Fue el contrapunto agridulce a un Jueves Santo pleno, pese a los malos augurios iniciales. El sabor amargo lo puso Zamarrilla, que toca fondo con la gestora que preside el abogado Juan García Alarcón, mientras que la cara opuesta fueron la Sagrada Cena y Viñeros. Una hermandad a la deriva y dos que ‘renuevan’ los alicientes del Jueves Santo con sendas propuestas procesionistas llenas de personalidad y sabor cofrade.

El riesgo de lluvia del Jueves Santo se anunciaba a partir de las 23.00 horas. Con este pronóstico, las primeras hermandades del Jueves Santo salieron con normalidad. La Sagrada Cena desde su salida anunció que suprimía el paso por las calles Cisneros y Fajardo para entrar antes de las posibles precipitaciones. Mena, Misericordia y Zamarrilla también se pusieron en la calle, pues a pesar del riesgo anunciado, el viento de poniente que soplaba en la capital malagueña parecía contener las nubes sin descargar agua.

Las únicas gotas cayeron coincidiendo con la salida de la Esperanza, que no llegó a poner la cruz guía en la calle. Luego la luna brilló toda la madrugada hasta la salida de la Vera+Cruz. Mena y Misericordia aceleraron su caminar para prevenir posibles chubascos, aunque la luna ya brillaba en el cielo; mientras Zamarrilla, que apostó por acortar camino por un recorrido que no era más corto, qué paradoja, se recogió a la hora prevista según su horario oficial.

La Esperanza, por su parte, cerró las puertas del salón de tronos antes de las cinco de la mañana. Hasta ese momento cientos de malagueños acompañaron al Nazareno del Paso y a la popular Dolorosa malagueña. El gobierno de la Archicofradía, por segundo año consecutivo, comunicó la decisión de suspender la estación de penitencia antes a los medios de comunicación que a los propios hermanos. El único aviso oficial se realizó en la Basílica, donde se encontraban los nazarenos listos para salir. Los hombres de trono que aguardaban noticias en los varales se tuvieron que enterar a través de la radio y por llamadas telefónicas. Habrá que esperar para ver a la Esperanza en la calle en el 25 aniversario de su coronación.

Santa Cruz

Cirio. Plausible el interés de la Hermandad por dotar a la Virgen de una personalidad propia con su arreglo. El conjunto en general fue bastante trabajado, desde el sudario de la Cruz hasta el exorno floral con un friso de rosas rojas y espino.

Foco. La cruceta musical es una de las más desafortunadas de la Semana Santa de Málaga. Más allá de que pudiera discutirse el tipo de acompañamiento musical de esta Corporación, que nada tiene que ver con aquellas procesiones del Viernes de Dolores, las marchas interpretadas son impropias para una Dolorosa a pies de la Cruz. Igualmente, la banda de las Flores mostró demasiadas carencias.

Sagrada Cena

Cirio. La Hermandad ha dado un giro en los últimos años y lo vuelve a demostrar con una estación de penitencia cuidada desde el primer nazareno hasta el último hombre de trono. Un aliciente para un Jueves Santo que requería de los nuevos aires que trae esta Cofradía.

Cirio. Dos tronos que históricamente han tenido grandes dificultades, son en la actualidad de los mejores llevados de la Semana Santa de Málaga. Demuestran que también es posible y resulta estético acompasar tronos grandes de ocho varales a la música.

Cirio. La junta de gobierno puso la Cofradía en la calle con un plan de aguas cerrado en previsión de los posibles chubascos que se anunciaban.

Viñeros

Cirio. Sin ser una Hermandad de corte fúnebre ni de silencio, abandera un modelo de cofradía seria que suma en la Semana Santa de Málaga.

Cirio. Excelente en el plano musical. Las crucetas, tanto del Nazareno como de la Dolorosa, fueron impecables; al igual que las formaciones que las interpretaron, la agrupación musical San Lorenzo Mártir y la banda de música de Nuestra Señora de Palomares (Trebujena, Cádiz).

Cirio. El arreglo de Nuestra Señora del Traspaso y Soledad de Viñeros fue cuidado al detalle y tuvo un gusto exquisito. También su conjunto procesional exornado con calas.

Foco. Mejorable cuerpo de acólitos sin pertiguero.

Mena

Foco. La cruceta musical de la Virgen es demasiado flamenca para una Dolorosa tan intimista.

Misericordia

Cirio. El cortejo de nazarenos llegó perfectamente formado hasta entrar en la parroquia del Carmen. Además, con unos cirios de tamaño destacado tras completar la estación de penitencia.

Cirio. Incansable labor del enciende velas del trono de la Virgen, que pudo el pulso al vendaval que soplaba y consiguió que la Dolorosa llegase a su barrio con la candelería totalmente encendida. La Hermandad quitó los plásticos que protegían el manto del Gran Poder al dejar de llover para entrar en la calle Ancha del Carmen.

Cirio. La Cofradía normaliza las cuadrillas de acólitos mixtas, pues poco sentido tiene diferencias entre hombre y mujer. Además, todos llegaron con los ciriales alzados a la altura de la cintura. Faltó la presencia del pertiguero.

Foco. El exceso de bandas desluce el cortejo, pues en la mayoría de momentos los sonidos de distintas formaciones se cruzan. Es la tónica habitual en el trono del Nazareno, donde una banda desfila delante y otra detrás del Señor.

Foco. Sobra la iluminación eléctrica del trono de la Virgen, que desnaturaliza el conjunto.

Zamarrilla

Foco. La Hermandad ofreció un espectáculo bochornoso en el recorrido de regreso. Primero por la improvisación, cambiando el itinerario de forma injustificada, pues si se trata de acortar camino, no se entiende llegar a la hora oficial anunciada. Luego, con los pulsos bajo la lluvia en la Alameda y los continuos descuelgues en el camino de regreso.

Foco. Los cirios de los penitentes tenían un tamaño ridículo. El Cristo de los Milagros pasó por el puente de la Esperanza con sólo 28 nazarenos de vela.

Foco. Mejorable conjunto del trono del Cristo, con un monte de buganvillas muy irregular y parafina mal disimulada en todos sus puntos de luz.

Foco. El trono de la Virgen llegó especialmente mal llevado, de los peores esta Semana Santa.

Foco. La sección del Cristo salió sin cuerpo de acólitos; mientras que los ceriferarios que precedieron el trono de la Virgen, iban sin pertiguero.

Vera+Cruz

Cirio. El cortejo desprende un sabor a la Semana Santa de siglos pasados y completa una estación de penitencia llena de significado portando un ‘Lignum Crucis’.

Foco. Demasiados huecos en los varales del trono.

Fuente: elcabildo.org

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